2009
09.22

Esta fue nuestra primera ruta medianamente seria en bici.

  • Ida: Tokio (Nakameguro) – Yokohama (Minato mirai)
  • Vuelta: Yokohama (Minato Mirai) – Shibuya
  • Mas de 60 km.
  • Preparación previa: ninguna
  • Participantes: 4 personas
  • Pasticipantes ilesos: 3

20090829 Minato mirai

Ida

Salida desde Nakameguro. Nos desorientamos un poco pero recuperamos la ruta rápidamente. Después de un pequeño incidente con saldo de un japonés y un español por los suelos… cogimos ruta hacia Yokohama. Ir con la bici siguiendo el margen del río creo que fue lo que más me gustó.

Mapa

aquí.

Descanso

Con el sol que caía era normal que pareciesemos esponjas chorretosas andantes. Aun así nos metimos en un restaurante a recuperar todo lo perdido.

Refrescandonos un poco.

20090829 Minato mirai-6

Vuelta

La parte más divertida. Nos la jugamos a volver por una ruta totalmente distinta, tirando hacia el Norte buscando el rio Futako-gawa para poder coger una ruta rápida hasta Shibuya. Héctor y yo, machacando la moral de Pablo y Alain, nos dedicamos a meternos por todo camino raro que vimos, a subir escaleras con la bici a cuestas, a torturar los físicamente (nosotros incluídos). Pero era muy sencillo, siempre hacia el Norte guiados por la brujula del todo a 100 yenes. Y creo que les gustó porque repetiremos pronto con otra ruta.

Mapa

aquí.

2009
09.21

No es nada extraño que la gente se tinte el pelo y tampoco debería serlo que el color fuese el azul, pero la casualidad de ver a dos japoneses ya entrados en años y con el pelo de dicho color en menos de media me ha resultado curioso.

Así que lo he utilizado como excusa para practicar los consejos de Alain con el Lightroom de hace unas horas. El color lo he mantenido intacto, tan solo le he quitado algo de contraste y eliminado los colores del fondo para que destacase más.

Pelo azul-2

Foto original aqui.

Pelo azul-3

El azul de esta señora era cualquier cosa menos discreto.

Foto orignal aquí.

2009
09.18

Gundam (nombre completo: “Mobile Suit Gundam”) es una serie de ciencia ficción realmente famosa en Japón que empezó a emitirse en el año 1979 y que consta de varias series y películas.  Podría decirse que desde su emisión todas las generaciones de niños japoneses se han criado con alguna de las series de Gundam.  Es tal la popularidad que tiene que no debería de extrañar que en su 30 aniversario hayan construido una réplica a escala 1:1 .Gundam day-8

18 metros no puede parecer mucho, pero me impresionó bastante cuando lo vi. Es más, me pareció realmente chulo el diseño del robot. Hasta había pegatinas de emergencia si te fijabas un poco.

Gundam day-17

Además, cada cierto tiempo articulaba un poco la mano derecha, movía la cabeza de arriba a abajo y emitía humo (vapor de agua) desde las salidas traseras con música y voces de la serie de fondo. Supongo que todo buen seguidor de la serie sentiría ponerse la piel de gallina al verlo, yo solo me quedé embobado al ver semejante trasto.

Gundam girls

Gundam con Héctor

A los pocos días emitían la noticia capaz de despejar cualquier duda sobre popularidad de Gundam. Una pareja tuvo la gran suerte de celebrar su boda en aquel único escenario.

Mas fotos y detalles de la boda aquí.

Información sobre Gundam en la Wikipedia.

Galería de fotos en este enlace, aunque tengo que ver porque se ven con este color tan raro las fotos.

2009
09.09

Me encanta pasear en bici. Una afición mas bien esporádica que tenía en España y que (re)descubrí cuando vivía en Osaka. Allí el transporte era bastante caro, creo que el trayecto mínimo solía rondar los 200 yenes cuando en Tokio los he visto entre 120 y 160 yenes (y que tampoco deja de serlo).  Por aquel entonces, estudiante y sin una beca que me garantizase una fuente de ingresos, cualquier forma de ahorro venía muy bien. Además, la academia en Namba no pillaba demasiado lejos de donde vivía y era una mejor forma de conocer la ciudad que desde el metro. Asi que comencé mi andadura bicicletil por Japón con una vieja, genial y barata mamachari, tipico especímen japonés y de lo más versátil que hay, sin duda. Y no era yo el único en pensar así, Osaka es la ciudad de Japón donde más gente he visto en bicleta moviéndose en su día a día.

Típica mamachari, muy parecida a la mía de entonces

Después de una fugaz y no demasiado agradable estancia en la residencia de la universidad me mudé a Nagatsuta, un pelín alejado de Tokio pero con mucho verde, bastantes templos y muchísimas cuestas por las que rodar. Allí tuve que buscar un repuesto para mi querida mamachari y encontré el consuelo en una mini bici plegable que me llamaba a gritos desde su aburrido y triste centro comercial. Una vez tuneada para que permitiese montar un pasajero detrás (preferiblemente de pie) se convirtió en una máquina de devorar asfalto. Una bici para distancias cortas muy divertida porque aunque te dejases la vida pedaleando no pillabas velocidades muy altas, pero daba igual porque daba la sensación de ir a mil por hora. El uso principal que le daba en esa época era para ir a la estación de trenes.

Mini bici plegable

Mini bici plegable típica

Y desde hace un par de meses tengo a mi nueva bestia (junto a la mini bici). Grande, rápida como el viento y ligera como una pluma. Mezcla de bici de montaña y carreras. Capaz de sortear todos los peligros y acudir en mi ayuda cuando lo necesito. Tal vez sea una opinión muy personal, pero la verdad es que me encanta. Fue un gran regalo de cumpleaños de mis colegas en Tokio. ¡Gracias!

Bici

Desde que la tengo estoy empezando a salir con los amigos a hacer rutas por Tokio y también por las afueras. Pronto escribiré sobre alguna de ellas.


2009
09.04

Enoshima, por fin al mar

Me parece mentira que este verano solo haya ido sólamente una vez a la playa. Supongo que Disney Sea no contará como tal. Pensándolo mejor… el año pasado también solo una vez!

Habiendo vivido tanto tiempo en la Torre de la Horadada, con la playa a un par de minutos andando de casa, donde sólo necesitas ponerte el bañador, coger las palas con la raqueta de squash, la toalla y una buena excusa para plantarte en un momento en el agua, se hace muy duro vivir lejos del mar. Tokio tiene sus cosas buenas, pero para ir a la playa como lo hacía antes, NO. Por eso apenas voy, porque para ir con los amigos hay que planificarlo con varios días de antelación y chuparse una hora de tren o más para poder ir a una playa que no esté muy sucia. Eso sí, cuando voy, es como cuando estas muerto de sed y te sirven un granizado de limón.

Enoshima

El destino de este año fue las playas de Enoshima, que a pesar de no estar muy limpia, no desmerecio para nada. Enoshima es una isla muy pequeña situada en la Bahía de Sagami. Esta separada de la costa unos 600 metros por un puente y dentro de la isla, donde dicen que se encuentra la dios de la música y la diversión, hay varios templos, una torre y unas cuevas naturales que previo pago es posible visitar. Es un destino turístico muy común, además de estar muy cerca de Kamakura, una de las antiguas capitales de Japón.

Enoshima

En la isla en sí no llegue a ver ninguna playa, así que dudo que sea posible bañarse, pero las vistas son realmente bonitas. La zona mas al sur, desde donde se accede a las cuevas naturales teniendo que pasar previamente por un camino que la bordea, dos templos y muchos restaurantes, fue la que más me gustó. Por falta de tiempo y porque ya no podía esperar a meterme en el agua dejé la subida a la torre para otra ocasión, cuando tengas más tiempo y ya me haya comprado un trípode para poder emular a Ignacio.

Enoshima

Enoshima

Enoshima

Llegó la hora de la playa. ¡Por fin!

Enoshima

Lastima que no tenga fotos del mejor momento del día, cuando cansados de pasear, nadar y correr, nos metimos en uno de los mejores onsens (y mas caros) que he visitado estando cerca de Tokio. Estar relajado en la piscina al aire libre, con la brisa del mar golpeandome la cara y mirar como el sol se ocultaba tras el monte Fuji fue realmente satisfactiorio.