2009
10.22

Cada vez que lo veo me pongo nervioso, se me ponen los pelos de punta, se me seca la boca… Supongo que será la combinación de ver a un perro empalado por una japonesa hippie en una furgoneta azul pastel rodeada de office ladys vestidas de rosa como si estuviesen escuchando un sermón del profeta del colágeno al son de “shes” (que se pronuncia シーズ, shiizu).  ← Leer sin tomar aire, ¡fuera comas!

4 comments so far

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  1. vale….. te comprendo!
    Como sean todos así….

  2. Alguna explicación tiene que haber para el frikismo japonés endémico. ^_^

    Un saludillo!

  3. Claro que no, en general son entretenidos. Pronto pongo alguno que me guste, que ahora no caigo.

  4. Capitan, y tanto. Lo peor es que desde el punto de vista de una japonesa el anuncio es super kawaii (habra excepciones, claro)