Largo paseo

Anuncios que odio

Cada vez que lo veo me pongo nervioso, se me ponen los pelos de punta, se me seca la boca… Supongo que será la combinación de ver a un perro empalado por una japonesa hippie en una furgoneta azul pastel rodeada de office ladys vestidas de rosa como si estuviesen escuchando un sermón del profeta del colágeno al son de “shes” (que se pronuncia シーズ, shiizu).  ← Leer sin tomar aire, ¡fuera comas!

Axe, ¡despiértame!

Después del estreno de la tabla hace unas tres semanas (con un temporal horrible) habia llegado el momento de marcarse un viajecillo de dos días para hacer snow (de dia y de noche), comer bien y abusar todo lo posible de los onsen. Aunque puede sonar muy caro, cualquiera que haya venido a este país (desde la zona Euro) sabrá que con solo buscar un poquiCo se puede viajar realmente Bueno, Bonito y.. Read More