08.14
Asi empecé el finde, sin parar, y así lo acabé. Con dos escasas horas de sueño me fui a pasar el día a la playa con unos amigos japoneses que conocí en Alicante y otros amigos cubanos.
Fuimos a Hayama (葉山), un poco al sur de la antiquísima capital Kamakura. Es una playa algo pequeña, pero la verdad es que bastante bonita y con un montón de chiringuitos donde comer, darte una ducha, pillar una sombrilla o alquilar una moto de agua. Despues de pagar 2000 yenes por la sombrilla plantamos el campamento y nos fuimos a hacer los burros con la pelota. Luego un ramen para recuperar fuerzas y una siesta.
Después de dar una vuelta por los alrededores, visitar un templo, ver como el pobre de Suguru salía del agua tras el abrazo de un montón de medusas y pasar por el puesto de socorro, llegó la hora de regresar.
El día siguiente también fue movido. Tras la clase mañanera de karate, una clase de español y un paseo por Shibuya, volvimos a reunirnos mi parejita cubana y yo y disfrutamos del pequeño festival de Bon Odori.
El Bon (u Obon, que es más honorífico) es según el folclore japonés, la época en la que las almas de los ancestros vuelven para visitar sus tumbas y los altares que las familias les tienen dedicados en sus casas. Es el equivalente al Día de Todos los Santos en España. Las familias, por su parte, visitan los cementerios para limpiar las tumbas, rezar (quien quiera) y honrar a sus muertos; además de ser una ocasión para reunirse todos. El Bon Odori es el festival que se celebra en estas fechas (15 de Agosto) por todo Japón. Videos
El año que viene tal vez me atreva a probar los pasos…





pues es una buena ocasión pa ir…..vienes en navidad???
maria