Invernando que hace frío
Vaya, tanto tiempo invernando que casi se me olvida lo que es escribir por aquí. Supongo que el último mes que me he pasado trabajando de sol a sol, hasta el último tren y fines de semana incluidos es culpa mía nada más por decirle a mi jefe que me aburría como una ostra en el proyecto en el que estaba. Así que nadie se apiade de mí, me lo merecí. Eso sí, más les vale que se acuerden del menda cuando llegue la hora de calcular la paga extra, al igual que me acordaba yo de la familia del cliente por cargarnos semejante marrón.
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