De cuando estuve a punto de cambiar de trabajo

Un día como hoy hace tres años y poco más empecé a trabajar en la que ha sido mi única empresa hasta ahora en Japón.

En esa época estaba a punto de graduarme en el curso de japonés de la Universidad de Obirin y tras un año estudiando no quería volver a España con el japonés ya medianamente aprendido y con muy pocas posibilidades de darle un uso práctico allí.

Así que me puse a buscar trabajo, primero por mi cuenta y luego de la mano de recruiters que me fueron presentando empresas, consiguiéndome entrevistas que me sirvieron de mucho para venderme de una forma inteligible en japonés y que me acabaron llevando a Monstar-Lab, mi empresa actual. (Video de la antigua oficina).

Sin embargo, el año pasado empecé a plantearme cambiar de trabajo. Estar dos años trabajando en la oficina del cliente sin apenas contacto con mi empresa, haciendo lo mismo todos los días y ninguna mejora significativa en mi contrato eran hechos que cada vez empujaban a buscar algo distinto. Así que volví a empezar la búsqueda de nuevo trabajo. Sin prisas, poco a poco y con el poco tiempo que tenía, buscando algo que mereciese la pena. Pero no encontrabaja ninguna oferta que me interesase lo suficiente y tampoco era nada constante en la búsqueda ya que estaba demasiado cansado trabajando hasta las mil haciendo, entre otras cosas, mi primer juego. Aunque creo que el principal problema era que ni yo mismo sabía que quería hacer claramente.

Así que llegó Enero y el momento de replantearme lo que quería hacer. Nada de hacer algo a medias, a ratillos de vez en cuando, no me había dado ningún resultado satisfacctorio y así no tenía sentido ninguno quejarme de mi situación en ese momento. Si quería cambiar de curro lo tenía que hacer mejor. Así que me marqué unos objetivos de lo próximo que quería hacer, en qué tipo de empresa y en qué condiciones. Una vez hecho esto, retomar el contacto con los recruiters y empezar a buscar ofertas de trabajo. Pero lo que mejor me fue esta vez fue buscar las empresas por mi cuenta. Conseguí varias entrevistas interesantes, algunas fue una lástima no haberlo hecho lo suficientemente bien, pero al menos me sirvieron como práctica.

En un mes y poco ya había conseguido una oferta formal. Mejora de sueldo, de las condiciones de trabajo, un trabajo a priori interesante y enfocado a desarrollar para smartphones. Todo pintaba bien, ya estaba decidido a dejar mi empresa para empezar de nuevo en otra empresa japonesa, con nuevos retos, nuevos compañeros, nuevo ambiente, etc. LLegó el momento de decírselo a mi presidente.

Pero antes de eso creo que tengo que hacer un inciso sobre la situación de mi empresa entonces. En estos últimos años hemos crecido bastante, han pasado de entrar proyectos pequeños a cada vez más y más grandes; los clientes también han cambiado y cada vez trabajamos más con grandes empresas japonesas. Ha aumentado la plantilla pero también muchos se han ido y hemos tenido que tirar de mucha gente externa para llevar adelante bastantes proyectos. Vamos, que estamos dejando poco a poco de ser una pequeña startup así que la forma de trabajar, la mentalidad, etc necesitaba un nuevo enfoque para mejorar el ambiente de trabajo, los procesos de desarrollo, etc.

Continuemos. Cuando hablé con mi presidente y le transmití mi deseo de cambiar de empresa parece que se llevó un buen susto. Estuvimos hablando varios días, manteniendo una dura batalla psicológica. Él me aseguraba que la empresa estaba en una importante fase de cambio, me habló de los proyectos a medio y largo plazo y me dijo que era un gran もったいない que me fuese ahora que todo empezaba a ir mejor. Palabras dulces de las que uno no puede evitar desconfiar, total, sino es bueno en convencer a la gente menudo presidente, no? Así que seguimos hablando de dichos cambios, del cuándo y de cómo podría participar yo en ello y en qué condiciones.

Finalmente me convenció y en estos momentos me alegro de que lo haya hecho. Poco a poco la empresa está cambiando y creo que las condiciones de trabajo seguirán mejorando bastante (mejor ambiente de curro, menos horas extras, etc). A nivel personal ya no sólo me dedico principalmente a programar. Tengo más tareas de responsabilidad y además estoy participando bastante en la concepción de nuevos servicios de la empresa, etc. Así que ahora me estoy enfrentando a nuevos retos que pensaba que sólo llegarían cambiando de empresa.

Creo que ahora estoy donde quiero y de la forma que quiero. Ya veremos como va todo

 

Antonio Abad

Expatriado en Tokio. Infiltrado como informático salaryman en una empresa japonesa. Mimetizado completamente sino tuviese tanto pelo.