Lleva contigo siempre tu ID si estás en Japón, o el pasaporte, que también sirve.
¿Por qué digo esto? Porque justo la otra noche me paró la policía dos veces al volver de casa. Dos! Aunque bueno, tampoco les voy a culpar de ello 🙂 .
Pongámonos en situación. Son las diez y pico de la noche (ya algo tarde por estos lares) y eres un policía que está de patrulla. Estás en un control rutinario (de bicicletas), todo concentrado en revisar la documentación del tío que acabas de parar cuando ves venir bajando una cuesta, con un ruido escandaloso de frenos que piden a gritos que los mates ya, a un tío con una mano en un manillar de la bici y en la otra… el manillar de otra bici que lleva arrastrando. Vamos, ese tío está pidiendo a gritos que le miren los papeles.
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